Tipos de cálculos renales

Como se ha mencionado, los cálculos renales son producto de la acumulación de sustancias que se solidifican en el tracto urinario. Esto sucede porque los componentes de esos elementos son insolubles a causa de varios factores que veremos más adelante.

Cuando un cálculo renal es de tamaño reducido, la probabilidad de eliminarse a través de la micción del organismo es muy alta, pero también es probable que su tamaño aumente si no es detectado a tiempo, pues los cálculos pequeños generalmente son asintomáticos, lo que quiere decir, que carecen de síntomas y señales que anuncien su presencia. Mientras que, los cálculos renales grandes pueden provocar dolores realmente insoportables en la persona, debido a las heridas que producen cuando lastiman las paredes del riñón.

No todas las piedras en el riñón contienen las mismas combinación de sustancias, pues son distintas las situaciones y los agentes que los originan. Es por esto que a continuación te presentamos los tipos de cálculos renales existentes:

  1. Oxalato cálcico (Presentes en el 60% de los casos)

Los cálculos renales originados por la concentración de calcio son los más frecuentes en las complicaciones renales. Esta, es una sal corporal que es segregada de manera natural compuesta por calcio y el ácido orgánico, que se elimina a través de la micción.

Si esta combinación se encuentra con pocas cantidades de líquidos en su proceso de expulsión o un consumo excesivo de alimentos que contengan gran cantidad de calcio, se solidifica y forma el cristal que se convertirá en un cálculo renal.

  1. Fosfato cálcico (13% de padecimiento)

Es otra sal, pero esta está compuesta por el calcio, y el ácido que contiene fósforo. Secundario a los cálculos que más se presentan. El fosfato es un factor constituyente de la orina y en general del organismo. Procede a la formación de las piedras en el riñón debido a la deshidratación del cuerpo y la carencia de vitaminas.

  1. Ácido úrico (Se muestra en un 10% de los casos)

El ácido úrico es una composición de nitrógeno que se sitúa en la orina. Este ácido sólo se ha hecho presente cerca de un 10% de los casos de cálculos. Es un producto que debe ser desechado pues es producto del proceso de metabolismo de algunos alimentos como las vísceras de animales, alcohol, carnes rojas, entre otros que deben ser eliminados a través de la micción.

Si la orina se convierte en un compuesto ácido dentro del organismo, es posible que se forme la arenilla o en otras palabras, el cálculo de ácido úrico.

Este tipo de cálculo no es visible con el uso de las radiografías, ya que no se deja ver mediante los rayos X, a estos casos se les denomina radiopacos. Mientras que, la observación para los cálculos de este tipo debe hacerse mediante una ecografía.

  1. Estruvita (5% de los casos)

Este cálculo consta de un compuesto entre el amonio, magnesio y otro ácido que contenga fósforo. Este tipo de piedra sólo se origina cuando la orina presenta indicios de infección. Es el cálculo más peligroso, ya que entre las consecuencias encontramos la destrucción completa del riñón en el que se localiza y al ser asintomático, la persona que lo padece puede no llegar a percibir la existencia de esta afección.

  1. Cistina

Los cristales originados en este tipo de cálculos renales, aparecen por la rotura de proteínas. Mayormente se presenta en la infancia cuando se padecen enfermedades relacionadas con el metabolismo de la cistina. El volumen y la medida de estas piedras puede variar, llegando a ser de más de un diámetro o tan pequeño que no sea detectado a la vista común.

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